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Txuspo Poyo

Beca Multiverso a la Creación en Videoarte

2015

Proyecto: ‘Expediente: Túnel de la Engaña’

BIOGRAFÍA

MÁS SOBRE

Txuspo Poyo

Exposición

Expediente: Túnel de La Engaña

Txuspo Poyo (Alsasua, Navarra; 1963) es licenciado en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco (UPV).
En el 2001 la Fundación Marcelino Botín le concede una beca para la residencia en el ISCP y estudia en el CADA de la Universidad de Nueva York.
En 2006 la Fundación Arte y Derecho, y la Fundación de las Artes de Valencia le conceden una ayuda para realizar el proyecto Delay Glass. Ese mismo año recibe el Premio Gure Arte del País Vasco. En el 2008 obtiene el Premio de la X Mostra Internacional Unión Fenosa. Ha participado en las XV Jornadas de Estudio de la Imagen de la Comunidad de Madrid, y ha sido invitado en distintos másteres de la Universidad de Cuenca y de la UPV.
Entre sus muestras individuales podemos destacar las celebradas en el Museo Artium de Vitoria, el Centro de Arte la Panera de Lérida, el Museo de Arte y Diseño de Costa Rica y en la Sala Montcada de La Fundación la Caixa de Barcelona. También ha participado en colectivas como ‘Geopolíticas de la animación’, en el CAAC de Sevilla y el MARCO de Vigo; el festival Les Rencontres Internationales París/Madrid/ Berlín; la II Trienal de Angola; en el FILE de São Paulo; ‘Incógnitas’ en el Guggenheim de Bilbao; Cine y casi cine, en el Reina Sofía de Madrid; ‘Multitude’, en el centro de arte Artists Space de Nueva York, o la Fundación Sandretto Re Rebaudengo, en Guarene-Turín, Italia, entre otras.

PROYECTO

[bbva_lateral_derecho_video tag=”Entrevista” titulo=”Txuspo Poyo: “Indago en las ideas del túnel como algo que ha sido vaciado y como recorrido vital” ” url_youtube=”https://youtu.be/YwvS8tHwvb4″]

‘Expediente: Túnel de La Engaña’, 2017
Videoinstalación: díptico (24’50”) y plasma (21’52”)
Este proyecto es una aproximación a la imagen residual de la construcción del túnel de La Engaña. Se trata de un tejido creado con los hilos de varios relatos entrecruzados que se manifiestan en fragmentos de la memoria, la identidad y el legado, generando relecturas de una historia inconclusa entre el hecho y la ficción.
El túnel de La Engaña, con 6.976 m de longitud, fue en su momento el túnel más largo construido en la Península. Esta gigantesca infraestructura ferroviaria está localizada entre Burgos y Cantabria, y es el último tramo de un ambicioso proyecto que trató de unir por tren Santander con el Mediterráneo. En 1941, el organismo ejecutor de obras del Estado ordenó varios destacamentos de presos políticos que, junto con obreros de toda la Península, comenzaron a trabajar en la creación de los poblados para obreros, finalizando el túnel en 1961. La obra quedó estancada hasta 1985, momento en que el gobierno decidió abandonarla.
En el interior de la sala, una de las pantallas relata la trepanación histórica de una montaña y su apuntalamiento con el mismo rigor que unos operarios vacían de contenido a un paquidermo y construyen su armazón. En la otra proyección, un elefante recorre las ruinas de los andenes, la estación y los antiguos asentamientos obreros hasta finalizar en el interior del túnel. El estado del animal conecta con los testimonios de los supervivientes en términos de fisicidad, emotividad y sentido del duelo. En ambas pantallas, las acciones de cavar y vaciar se han ido estructurando a través de los poemas ‘Cavando’ de Seamus Heaney y ‘Los hombres huecos’ de T. S. Eliot como si estos se hubieran situado metafóricamente en cada extremo del túnel.
Una tercera pantalla instalada en el hall nos muestra una acción actual realizada en la boca sur del túnel de La Engaña, en la actualidad tapiada con un muro. Un operario realiza una restauración de la letra E desaparecida. En el interior de la nueva letra E se guarda una cápsula de tiempo que contiene las voces de los testimonios de algunos de los supervivientes que trabajaron a ambos lados del túnel.
El túnel es un agujero profundo en el cuerpo de la historia; el interior de un vientre vacío de órganos; una caverna, un abismo oscuro, una herida, pero también la puerta que nos lleva a lo desconocido y una entrada desde donde avanzar a pesar de la advertencia.

La Comisión  Evaluadora ha destacado de este proyecto “la capacidad del vídeo de expandir nuestra percepción de la realidad, adentrándose de un modo complejo en los distintos modos de comprender la experiencia, el presente y el futuro de la memoria”.

Tráiler de la obra